Leo por ahí un proyecto que pretende aplicar las tres leyes de la robótica de Asimov a los robots actuales.
Las tres leyes estipulan que:
1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
Si bien me parece bien como base, me parece un propósito muy mediático pero incompleto. El propio Asimov, en algunos relatos o cuentos explora problemas con las leyes, priorizando (en el planeta Aurora) la tercera ley sobre la segunda, planteando dilemas y puntualizaciones.
Por ejemplo, en uno de los relatos, se habla de que dado el caracter autodestructivo de la humanidad, la única forma de cumplir la primera ley es arrebatar a los seres humanos la libertad-
Otro punto que surge en algunos relatos de Asimov es cuál es la definición de humano (porque en muchos de sus relatos, los robots son más humanos que los propios humanos, R. Daneel suda, tiene piel, ojos que parecen humanos y pasa por humano en la tierra).
También me resultó curioso el planteamiento de qué se debe hacer en el caso en que la acción del robot vaya a dañar inevitablemente a un humano, mientras que su inacción dañe a dos. ¿Cómo decide a qué humano dañar? ¿cómo valora quién es más importante?
Y todo esto, sólo es para evitar el dichoso complejo de Frankenstein (ya que el Dr. Frankenstein tiene miedo de su creación, aunque la expresión la popularizó de nuevo Asimov)…