¿Recordáis un anuncio de Audi, en el que hablaban de Stendhal? El síndrome de Stendhal es (de la wikipedia) es una enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardiaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística, pinturas y obras maestras del arte.
Bien, pues quedándome sólo en la segunda parte de la definición (El síndrome de Stendhal, más allá de su incidencia clínica como enfermedad psicosomática, se ha convertido en un referente de la reacción romántica ante la acumulación de belleza y la exuberancia del goce artístico.) llegué a verme sobrecogido por la sublime belleza de la mejor catedral que he visto en mi vida.
Si bien se suele decir eso de que De Burgos son las piedras, de León las vidrieras (o algo así, si conocéis el dicho corregidme) me ha dejado totalmente impresionado la Catedral de San Vito en Praga.
Este puente me fui con Héctor a Praga y he de reconocer que fue impresionante. No pudimos ver todo, pero aprovechamos bien el tiempo. Aparte de ver la catedral (¿os he dicho ya que es impresionante?), pudimos ver la casa de Kafka, el reloj astronómico, el castillo, la judería, el barrio bohemio, un concierto de música clásica, uno de Jazz, uno de Funky (este fue de casualidas, sólo íbamos a tomar una cerveza), teniendo tiempo de ir de copas a la discoteca más grande de Praga, a una sala de conciertos, al Reduta Jazz Club (el club de Jazz más famoso de Praga y de los más importantes de Europa, en el que tocó Bill Clinton) y el Agha RTA (también muy famoso) y otro sitio de Techno cuyo nombre no recuerdo (pero tengo por ahí apuntado).
Aparte de todo esto, pudimos ver una obra de Teatro Negro (la obra fue una adaptación de Cats) que es algo impresionante jugando con el umbral de visibilidad, luz ultravioleta, ropa blanca y pintura fluorescente.
Faltó ver una ópera de marionetas, la casa de Mozart, alguna iglesia que nos dejamos sin ver, entrar a la sinagoga Viejo-nueva (la más antigüa de Europa, o casi) y seguro que me dejo algo.
En fin, me dejé mucha pasta, dormí poco y me reí mucho en este viaje a una ciudad que espero volver a visitar.
Como colofón, dejo tres momentos del viaje, que son sublimes:
- Si es que me siento tan de pueblo cuando salgo de mi ciudad
Un servidor en un momento inspirado
(aterrizando en París, a la ida)
- ¿Crees que nos dará tiempo a cambiar a moneda Checa?
- Vamos mal de tiempo ¿por qué quieres quedar con una chica?
- CAMBIAR…… MONEDA…. CHECA
Un claro caso de problema de comunicación
- Lo que mola de este garito, es que está lleno de checos
- Es normal, el heavy es un género mayormente masculino
- ¡CHECOS JODER! A partir de ahora diré “ANACRONISMO: checoslovacos” cuando vaya a usar la palabra checo.
Lo dicho, problemas de comunicación
Os habló alguien encandilado con praga.