La vida de Teodosio
Marzo 26, 2007 on 12:10 am | In En su busca, Pensamientos | 2 ReflexionesTeodosio era un sentimiento. VivÃa dentro de un gran Corazón, con el resto de los sentimientos de una persona. Teodosio no era un nombre muy común, y eso llevó a algunos sentimientos malvados a burlarse de él. Aún asà tenÃa bastantes amigos, lo que pasa que no eran muy animados. Soledad era una buena amiga de vez en cuando, y Compasión le cuidaba muchas veces. Pero Teodosio no querÃa solo eso.
HabÃa una leyenda en el Corazón que decÃa que en ocasiones venÃa un extranjero, un sentimiento de fuera que hacÃa que todos fuesen uno. Lo llamaban Amor y no habÃa dÃa que alguien no se acordase de él. Unos decÃan que era un sentimiento de ojos claros, casi transparentes. Se podÃa ver su interior a través de ellos. Sin embargo otros renegaban de él diciendo que solo traÃa problemas. Algunos le tenÃan miedo, otros respeto y muchos no se atrevÃan a nombrarle, pero todos conocÃan en alguna manera a Amor.
Teodosio era joven y el primer dÃa que escuchó acerca de Amor le causó un hormigueo de curiosidad que fue creciendo. Ahora sabÃa que con sus amigos no tenÃa bastante, querÃa encontrar esa paz de la que algunos hablaban para el Corazón en el que vivÃa. Quizás esos sentimientos malvados que de vez en cuando le asaltaban cambiasen y estuvieran en armonÃa con el resto. Comenzó a pensar y desear que Amor llegase algún dÃa a poner las cosas en su sitio.
Comenzó a impacientarse, pues parecÃa que nunca iba a llegar el dÃa. Y entonces pensó que podrÃa salir a buscarlo. Y entonces decidió salir. Y entonces buscó la salida del Corazón y se encontró con que si salÃa ya no podrÃa volver a entrar. Y entonces dio un paso firme hacia delante .
Se dejó llevar en esa búsqueda del sentimiento que habÃa soñado.
Teodosio comenzó a notarse transparente y liviano. Empezó a perder la forma y quedó como un lÃquido. Teodosio estaba dejando de ser Teodosio. Entonces vio a Amor, no lo conocÃa de antes pero ya sabÃa que era él. Se dirigió hacia donde estaba. Iba dejando un rastro húmedo tras de si. Cuando llegó a amor le dijo - En el Corazón te necesitan -. Amor le respondió - Yo siempre estoy allÃ, ahora el que faltas eres tú. Y no puedes volver. Sal por esta puerta que en el otro lado te esperan. - Y fue entonces cuando Teodosio se dio cuenta de que siempre habÃa tenido Amor y no lo habÃa sabido aprovechar. Miró por la puerta que le habÃa indicado, y vio enfrente esos ojos claros que le habÃan descrito tiempo atrás. Vio como de ellos saltaban al vacÃo sentimientos transparentes. Se deslizaban por la piel de una joven preciosa y en último momento de su contacto con la que un dÃa les llevó en el Corazón, se perdÃan para siempre y se convertÃan tan solo en lágrimas. CaÃan hasta desmenuzarse contra una chaqueta beige de con mucho pelo, que parecÃa a cada momento pesar más por la cantidad de gotas de sentimientos muertos que caÃan sobre ella.
Teodosio se dejó caer por el rostro del joven que miraba a aquel ángel desolador. Rebotó ya muerto en la cazadora de Teodosio y fue a caer con los demás sobre la chaqueta de la joven.
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