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Luchando por una idea

28-01-2014     (19 votos, 54 puntos)     6981 lecturas     4 comentarios
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Era un día de esos de otoño en los que a uno le apetece dar un paseo agradable. Mientras Pedro paseaba por una de las calles principales de su ciudad, se fijó que un local de uno de los edificios estaba en alquiler. De pronto a Pedro le salto la idea de alquilarlo para abrir su propio restaurante.Lo estuvo pensando mucho hasta que tomó una decisión, finalmente llamó al dueño del edificio. Quedaron un día, el dueño le enseñó el local, hablaron largamente acordaron las condiciones del alquiler, al final pedro había conseguido alquilar el local que quería. Pedro había estudiado restauración y hostelería, le gustaba trabajar en ese sector, siempre había soñado con abrir su propio restaurante.

Pedro trabajó mucho hasta poder abrir su restaurante. Hizo una gran fiesta para la inauguración. Invitó a mucha gente del sector aunque muchos de ellos no asistieron. Al principio casi no entraba nadie en el restaurante, pero con el paso del tiempo y los esfuerzos de pedro junto con los trabajadores, después de muchos meses el restaurante se hizo muy popular en todo la ciudad, a raíz de recibir muy buenas críticas de un prestigioso crítico culinario.  Un día Pedro se quedó mirando a una chica, que estaba sentada en una de las mesas. Laura se dio cuenta que la miraba, levantó la mirada ofreciéndole una sonrisa. Él la correspondió también con una sonrisa. Pedro fue a atender a una de las mesas, cuando volvió donde estaba, miró hacia la mesa donde estaba la chica, pero ya  no se encontraba allí. Pedro se fijó que en la silla, en la que la chica se había dejado la gabardina. Salió rápidamente del restaurante con la gabardina en las manos, pero a la chica no se la veía por ningún lado, parecía como si se hubiera esfumado.

Al día siguiente Laura se presentó en el restaurante preguntando, si habían encontrado una gabardina que se dejó allí.  Pedro se acercó a ella y con una amplia sonrisa le dijo que él la había guardado y le devolvió la gabardina.  Y desde aquel día empezó una bonita amistad entre ellos, quedaban para pasear, salir con los amigos, ir al cine...

Fue pasando el tiempo, los años, al final Pedro no pudo más, confesando a Laura que estaba enamorado de ella. Laura le dijo que ella también se había ido enamorando de él, ese día los dos se dieron su primer beso. Empezaron a salir como novios, las semanas siguientes las pasaron muy bien juntos. Finalmente Pedro y Laura se casaron, fue una boda muy bonita, por todo lo alto. De luna de miel se fueron de crucero por el mediterráneo. Pedro era muy feliz, tenia una mujer maravillosa, su restaurante iba muy bien, no podía pedir nada más.

Pero un día el dueño del local lo llamó para hablar con el. El dueño del local, como tenía mucha avaricia, al enterarse de que el restaurante de Pedro se había hecho muy conocido vio su oportunidad para pedirle más dinero por el alquiler del local. Pedro finalmente cedió y le pago lo que pedía de más. Durante unos meses todo iba bien, hasta que todo empezó a ir mal. Laura lo ayudó a pagar casi todo con el pequeño sueldo que tenía. Pero al final el pobre  tuvo que cerrar el restaurante al no poder afrontar el pago del alquiler del local, ni el pago a los trabajadores. Pedro se encontraba muy mal y Laura en vez de ayudarlo, le dijo que no aguantaba más, que quería el divorcio. Pedro se sorprendió por el comportamiento de Laura, le pidió a su mujer que se lo pensara mejor, que habían sido muy felices, y que no entendía porque quería divorciarse. Finalmente Pedro le dio el divorcio a Laura, ella consiguió quedarse con la casa, y Pedro solo se quedó con  algunas cosas entre ellas su coche.

A Pedro no le quedó más remedio que irse a vivir con su madre, a una pequeña casa, que su madre tenía en un pueblo cercano, donde a los pocos meses de estar viviendo allí encontró trabajo como reponedor en un pequeño supermercado.Y así pasó, triste, solo y sin ninguna aspiración todos y cada uno de los años que le quedaban de vida...


 

Magda Perelló
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Opiniones de los lectores

El día 29-01-2014 Andrés Álvarez Iglesias dijo:
Es una historia triste, pero bonita, me ha gustado mucho. ¡Sigue escribiendo así!
El día 30-01-2014 un usuario anónimo dijo:
¡Qué bonita!
El día 02-09-2014 Javier García dijo:
Muy buena historia, muy real, se comparten las sensaciones que el protagonista experimenta.
El día 16-04-2015 un usuario anónimo dijo:

Quedé atrapado en la lectura, posees maestria para lograrlo.

Shalom amigazo

B.B.

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